
Ese es uno de los más grandes problemas que están enfrentando los ingenieros de Ford en la búsqueda por ofrecer materiales reciclables, sustentables y no basados en el petróleo para los interiores de los autos.
Generalmente se nos olvida que los autos no son sólo motores; los interiores es una de las partes que también contaminan, a la hora de fabricarse y de intentar reciclarse, porque los materiales que se usan tienen altos contenidos de petróleo. Se emplean alrededor de 7 kg de esponjas y materiales basados en el petróleo en los asientos, descansabrazos, panel de instrumentos y cabeceras. En toda la industria de Estados Unidos, se utilizan 1,360 millones de kilos de materiales plásticos y esponjas basadas en el petróleo. Pero, ¿se puede en realidad usar ese tipo de recursos sustentables?

El trabajo de Ford en el uso de materiales alternativos no es nuevo. Desde 1940 se han hecho estudios y el resultado es lo que tenemos hoy en día: 40% de derivados de la soya empleados para fabricar plásticos en los interiores de los autos de la marca. Un avance sustancial que representa ahorros en muchas áreas.
Al mismo tiempo está trabajando en un bastísimo contenido de elementos dentro y fuera del auto fabricados con materiales reciclables y sustentables.
Ford tiene como meta reducir en todas las áreas la famosa “huella de carbono” que se emite de las actividades por producir vehículos, y consideran que el uso de materiales sustentables colabora significativamente. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, el empleo de productos basados en la soya tiene tan sólo una cuarta parte del impacto ambiental que tienen aquellos fabricados con petróleo.
Este equipo de investigación a conseguido, además, reducir el olor en los procesos de síntesis de los polios de soya en un proceso desarollado por Ford. Se emplea luz utravioleta en lugar de calor, que generaba un fuerte aroma y exigía el uso de catalizadores y mayor energía. Con la luz, se puede controlar mejor el tiempo de exposición y se olvida prácticamente del pesado aroma.
Dentro de esas áreas de trabajo importantes, está el desarrollo de fibras naturales como reemplazo de la fibra de vidrio en el empleo de refuerzo para las piezas estampadas que se usan en los páneles de las puertas, por ejemplo. Las fibras naturales se toman de desechos propios de la agricultura, como el cáñamo y se procesan para hacer una especie de resina de poliéster basada en la soya y el maíz. Se consigue mezclar hasta un 25% de estos materiales, lo que genera ahorros del 20% y reducciones de un 30% en el peso total. Mejor aún, no es necesario modificar los equipos de trabajo y prensa para fabricar dichos páneles.
Como podrás ver, no todo es agregar motores eléctricos o biocombustibles. El ser limpio incluye muchas más partes de las que ni te imaginas.

Dialogamos con la Dr. Deborah F. Mielewski, la encargada del área de Investigación y Desarrollo en Plásticos e Ingeniería Avanzada de Ford, sobre los beneficios principales del empleo de alimentos para producir materiales plásticos. “El petróleo es caro, cada vez más escaso y muy contaminante. Por ello es que estamos investigando en el uso de recursos renovales en la fabricación de nuestros productos”, nos explicó Mielewski. “Este tipo de materiales, además, tiene ventajas medioambientales, de precio y peso, algo muy valioso a la hora de producir un automóvil.”
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